Mucho se nos habla en los colegios, universidades o centro de estudios, acerca de la importancia de los partidos políticos para el buen funcionamiento de la democracia: ellos deben ser los canalizadores de la inquietud ciudadana hacia el Estado, además de promover y practicar la transparencia y rendición de cuentas.Pero poco se habla acerca de los partidos políticos cuando -a través de sus directivas- socavan a la democracia.La solicitud de expulsión del senador Adolfo Zaldívar por parte de la directiva y una mayoría del Consejo Nacional, no hace más que demostrar una actitud poco tolerante, poco democrática y de obsecuencia absoluta con una política pública que a todas luces ha resultado un fracaso y que no se ha tenido la voluntad de corregir. Eso, sin duda corrompe los principios democráticos.
Sin embargo, lo mas complejo es lo que está en juego; “la pérdida del poder”. Que, ante el evidente desgaste de nuestra coalición y la amenaza de una fallida nueva candidatura presidencial, surge esta acción de abuso de poder contra una figura política, la cual su único “pecado” ha sido denunciar la dañina concentración de la riqueza, el creciente abandono de la clase media, y no ser obsecuente con un tipo de clase política, la cual hace rato le entrego el país a tres o cuatro grandes grupos económicos.
Elson Bórquez Yañez.
1° Vicepresidente Nacional Juventud Demócrata Cristiana.
Santiago de Chile, 27 de noviembre 2007











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